Cariño, ya estoy en casa!!!! Bueno, aquí estamos tras las vacaciones, intentando volver a la normalidad y la rutina, incorporando las visitas al médico y ¡¡ los mimos extra!!
Volvemos con ganas de seguir haciendo cositas aunque las fuerzas... el sueño me puede! además Carla parece que ha vuelto cansada y también está todo el día durmiendo, así que no me anima mucho... y se me acumulan los encargos (menos mal que todos son de la familia y tienen paciencia).
Os enseño un broche muy especial, no se trata de una Mari, sino de
Raquel (Rake para mi). Quedaros con su nombre porque tarde o temprano os diré que le han dado un Príncipe de Asturias (fé que tiene una en la chiquilla, jajaja!! y allí que voy yo con ella a recogerlo, porque cómo los Nobel son en ingles no me voy a enterar mucho, así que para ese que se lleve a otra) y es que es microbiologa y trabaja en un laboratorio aislando no sé que enzima de no sé que bichejo raro de esos que hacen mucha pupita al cuerpo. Raquel es además una de mis mejores amigas, nos conocemos desde primaria en el cole, y es mayor que yo solo por un día.

Este alfiletero se lo regalé a Conchi, madre de Raquel, que se le da muy bien la costura y tiene unas manos para los postres.... ¡ahí oma que rica su tarta de manzana, y la de queso, y la de natillas con chocolate y la de .....!!